25. Pluribus: Episodio 1×8. Charm Offensive (Ofensiva con encanto)

Hoy hemos tenido uno de esos episodios que son pura delicia si te gusta el salseo emocional, el tira y afloja, y los capítulos que alimentan teorías. Además, penúltimo episodio de la temporada. O sea: drama servido.

Arranca con Manousos despertando en el hospital como un poseso y poniéndose a la defensiva hasta el punto de amenazar al médico para pagar la factura y largarse con el culo al aire, dirección Albuquerque. Maravilloso.

Cambio de escena y vamos con Carol, que recibe a Zosia en su casa. Conversación ligera, juegos de mesa, chispitas de complicidad… pero en plan “yo no sé de qué hablar” por parte de Carol, mientras todos nosotros queriendo gritarle al televisor: ¡tienes 700.000 preguntas pendientes, mujer! Total, que el tonteo va subiendo de nivel: risas, miraditas, manos que se rozan… y Zosia proponiendo dormir en el pabellón comunitario junto al resto del colectivo. Al principio Carol no acepta, pero al final lo hace, y ahí ya empieza a oler a romance explícito.

Duermen junticas, y Carol se despierta a media noche abrazando a Zosia, cuando se da cuenta, quita su brazo, pero ahí ha quedado. Y ojo, que esto no parece casual ni “estrategia del colectivo”. Aquí hay algo más: afecto, necesidad física, curiosidad, conexión, o vete a saber qué. Muy interesante lo del agrupamiento mientras duermen, para mantener calor corporal. Concepto de colmena hasta para dormir.

Al día siguiente, excursión al monte para hablar del campo electromagnético que conecta a todo el colectivo. Nos confirman que no es telepatía ni magia: es frecuencia compartida. Y claro, la pregunta inmediata es: ¿si cortas la conexión, qué pasa con todo lo que han aprendido y recordado durante la unión? Imagina el caos político, militar, emocional… Así que o hay amnesia global, o el mundo revienta.

También tenemos una escena de masajes en la que no nos queda claro quién lo da y quién recibe, escena nocturna con un telescopio para ver Kepler-22, y revelación oficial: están construyendo una megaantena para enviar el virus por el espacio. La expansión interplanetaria. Next level.

Además, una idea buenísima del episodio: el colectivo ya lo ha leído, visto y consumido todo. Todo. No tienen “nada nuevo” en el mundo del arte. Necesitan que Carol escriba. Y ahí viene el regalazo: han recreado su diner favorito, con su camarera incluida, para hacerla feliz. Y ella explota: se siente manipulada. Y con razón. Se vá enfadada para casa, y Zosia y su paciencia van a por ello.

Y entonces llega el gran momento esperado: Después de una discusión sobre gramática, semántica, y pronombres personales, Zosia besa a Carol. Y Carol le corresponde (aumentado y corregido). Y sí, pasan la noche juntas. Y sí, Carol se despierta con una inspiración brutal: escribe un nuevo capítulo de su novela y se lo imprime a Zosia, que lo lee, sonríe, lo celebra… y aquí viene el plot twist creativo: Raban ahora es mujer. Carol, por fin, escribiendo como le da la gana. Libre. Sin editoriales, sin fans, sin mercado.

Salto en el tiempo: han pasado 60 días. Viven juntas. Rutina doméstica. Zosia hablando en singular cuando se acuerda. Hay cierta estabilidad, cariño, costumbre… pero también preguntas que flotan: ¿es real? ¿hay manipulación emocional? ¿hasta qué punto decide el cuerpo o decide el colectivo? ¿Es vivir con la asesina de mi ex (enterrada en el jardín) un error?

Y después de un momento en el que Zosia comparte un bonito momento de su infancia (de Zosia) y los helados (de mango), les corta el rollo Manousos Manousos, que han detectado que está a puntito de cruzar la frontera, porque sin Trump es más fácil.

Y aquí parece que vendrá la gran última decisión: «La chica o el mundo», el título del siguiente y último episodio de la temporada, que pinta que tendrá lugar en Montana, y que tendrá que decidir entre quedarse con Zosia o salvar el mundo…. Venga, va… que seguro que puede hacer ambas cosas…

Mi sensación: el último episodio irá por ahí. O amor, o revolución. Y quizá un cliffhanger con los óvulos… Nos escuchamos en el siguiente. Va a doler. Y va a gustarnos.