Sí, ya sé que no tocaba episodio. Pero es que no puedo más. Llevo tres visionados por episodio (uno solo, otro tomando notas y otro con la familia) y cada vez detecto más cosas. Si me espero hasta el viernes, exploto. Así que aquí estoy, con una necesidad urgente de sacar preguntas, reflexiones y teorías antes de reventar..
He comprado incluso un dominio: pluribus.tv. No sé aún qué pondré, pero quiero escribir ahí todo lo que voy descubriendo y quizás montar un GPT personalizado para la serie. En formato podcast está bien, pero necesito una base escrita para ordenar ideas y buscar luego fácilmente los detalles. Aquí el resumen de las ideas clave del episodio:
Zosia y el misterio de Tánger
Empiezo aclarando un error que me traía loco: Zosia, la mujer pirata, no está en Polonia al principio, sino en Tánger. Me fijé en los carteles del aeropuerto en el tercer visionado. El nombre es polaco, sí, pero el escenario es Marruecos. Un detalle que cambia el mapa de la serie desde el minuto uno.
El silencio de los primeros minutos
Otra cosa que me voló la cabeza: los primeros doce minutos del segundo episodio están completamente mudos. Nada de diálogo hasta el minuto 12:24. Y funciona. No se hace pesado.
Comentarios de los oyentes
He recibido un correo de Paqui, una oyente. Coincidimos en que el telele parecía mucho más breve al principio, pero en realidad dura bastante más. Y lo de Helen sigue sin explicarse del todo: por qué muere, mientras otros sobreviven. También propone que monte un grupo de Telegram o WhatsApp para hablar de la serie. Si más gente lo pide, lo haré encantado.
Paqui, además, lanza preguntas buenísimas: ¿qué pasa con la atracción sexual en un mundo sin individualidad? ¿Y las emociones? ¿Siguen sintiendo tristeza, alegría, deseo? Tomo nota, porque son justo las preguntas que más me fascinan.
El dolor y la mente
En el primer episodio hay una escena muy curiosa: un personaje llega cojeando, sin pie, y otro aparece detrás llevando el pie en la mano. No es gore, apenas se ve, pero me hizo pensar en el dolor. El dolor no existe como tal; es una señal neuronal que el cerebro interpreta. Entonces, ¿qué pasa con el colectivo? ¿Sienten dolor? ¿O lo han desactivado?
Si todos comparten consciencia, ¿sienten a la vez el dolor de uno? ¿O suprimen la reacción? Tal vez suprimir el dolor físico les permite ser más eficaces, pero ¿qué ocurre con el dolor emocional?
La muerte y la nube colectiva
Aquí me meto en terreno filosófico. Si al morir el cuerpo la conciencia se integra en la red, ¿qué es la muerte entonces? Uso el ejemplo del ordenador: si mi portátil se quema, no “muere” ChatGPT, porque está en la nube. Pues igual pasa con ellos. Helen no ha desaparecido: se ha distribuido.
Así que, en cierto modo, no hay muerte. Solo transferencia. Y eso redefine todo lo que entendemos por vivir o morir.
Ética, moral y base del colectivo
Una de mis grandes dudas es de dónde sale la moral del colectivo. Han adoptado principios claros: no matar, no encarcelar, no mentir, ser veganos. Pero si son la suma de todos los humanos, esto no tiene sentido estadístico.
La mayoría no es vegana ni pacifista. Así que hay algo más. ¿Un filtro ético? ¿Una capa superior que define las normas base? Me intriga muchísimo saber de dónde sale esa brújula moral.
Reproducción, bebés y educación
Me obsesiona pensar cómo será la reproducción humana en este nuevo mundo. ¿Habrá hijos? ¿Nacerán ya conectados? ¿Tendrán conciencia desde el útero?
Si un bebé nace integrado en el colectivo, ¿no hay infancia como tal? No habrá escuelas ni profesores, porque todos lo saben todo. Pero si no nacen conectados hasta cierto punto de desarrollo cerebral, ¿quién decide cuándo se “unen”?
¿Y qué pasa con la genética? ¿Harán una selección natural? ¿Decidirán qué cuerpos deben procrear para mejorar la especie? Es inquietante, pero a la vez fascinante.
Sociedad, economía y vida diaria
Si todo el mundo forma parte de una sola mente, ¿para qué sirve el dinero? La economía deja de tener sentido. Ya no hay propiedad ni intercambio. Si necesito algo, simplemente lo tengo.
Imagino un día cualquiera: alguien nota que falta agua en una región y millones se ponen a construir pozos. Otros cultivan, otros operan en hospitales. Nadie cobra, nadie manda. Todo ocurre porque la mente común lo decide en tiempo real.
Y si quieren fabricar un cohete para ir al origen de la señal, lo harán. Sin contratos, sin facturas. Solo ejecución sincronizada. Es una visión extraña: hiperproductiva, pero sin individualidad.
Arte, creatividad y estética
También me pregunto si en ese mundo habrá arte. Si todos lo saben todo, ¿tiene sentido crear algo “nuevo”? ¿Seguirán pintando cuadros o componiendo música? ¿O todo se volverá beige, neutral, minimalista?
¿Para qué decorar casas si no hay gusto personal? Quizá lo hagan igual, pero como acto simbólico, no estético.
Comunicación interna
Me intriga cómo se comunican. ¿Es instantáneo? ¿O hay un pequeño retraso, como una conexión en la nube? Cuando Carol les pregunta algo y ellos tardan unos segundos en responder, ¿es porque están “consultando el servidor”? Me encanta imaginarlo así: cada cuerpo como un terminal con conexión directa al cerebro central.
¿Se puede deshacer la unión?
Otra gran duda: ¿pueden desunir a alguien? ¿Podrían, si quisieran, devolverle su individualidad? Si lo pido, ¿me lo concederían? ¿Y qué pasaría con el conocimiento que esa persona aportó al colectivo? ¿Se lo quitan? ¿O queda allí para siempre?
Objetivos y leyes
También quiero saber qué buscan. Vale, han traído la paz, pero ¿con qué propósito? ¿Van a expandirse a otros planetas? ¿A seguir el rastro de la señal original? ¿Tienen leyes o simplemente principios? Si todos las cumplen, ¿para qué existen?
Arte, diversión y emociones
¿Se divierten? ¿Ríen? Cuando vemos a Kumba rodeado de modelos o a las familias comiendo, ¿es auténtico o simulado? ¿Existe aún el sentido del humor, el placer, la ironía? Porque sonríen, sí, pero esa sonrisa perpetua tiene algo inquietante.
Naturaleza de la conciencia
¿El colectivo es una sola conciencia nueva o la suma de muchas? ¿Hay discrepancias internas? Nosotros mismos tenemos conflictos entre hemisferios del cerebro, y aun así funcionamos. Si ellos son millones de mentes unidas, ¿no habrá nunca desacuerdo? ¿O la fusión los ha llevado a un estado de unanimidad total?
¿Y si Carol los destruye?
Última duda que me atormenta: ¿por qué siguen ayudando a Carol si ha matado, indirectamente, a más de veinte millones de personas con sus ataques? Si ella decidiera matarlos, ¿la dejarían? ¿O hay un límite a su paciencia infinita?
Cierre
Sé que me dejo mil preguntas más. Por eso voy a preparar un próximo episodio sobre las implicaciones: educación, arte, economía, moral… todo lo que cambia en este nuevo mundo.
Y si alguien quiere participar, escribir, o venir al podcast a debatir, que me escriba. Paqui, por ejemplo, estás más que invitada.
Aún no tengo frase final, pero cierro como puedo: espero que estéis disfrutando de Pluribus tanto como yo. Nos escuchamos muy pronto, seguramente antes del próximo viernes.
Me encanta.
