6. Pluribus: Escenas de los trailers que aún no hemos visto

Hoy no tenemos episodio nuevo de Pluribus, pero eso no significa que no tengamos material. Todo lo contrario. Entre los distintos tráilers que Apple ha publicado (unos en YouTube, otros en la propia Apple TV) hay muchas escenas que todavía no hemos visto en la serie y que merecen un análisis a fondo. Así que, mientras esperamos el nuevo capítulo, he querido repasar esas secuencias y comentar con vosotros qué podrían significar.

Antes de empezar, os recuerdo que en pluribus.tv/telegram tenéis el grupo de fans donde debatimos nuestras teorías y descubrimientos. Ya sabéis, ese pequeño refugio de conspiranoicos donde pasamos el rato hasta el viernes.

Tiendas vacías, hubs de comida y la nueva rutina del colectivo

Una de las escenas más curiosas del tráiler muestra a Carol comprando en una tienda completamente vacía. Parece un supermercado a granel, pero gente, sin vida. Es coherente con lo que hemos comentado en episodios anteriores: las tiendas tradicionales han dejado de tener sentido.

Imagino que ahora los miembros del colectivo se organizan a través de hubs, puntos de distribución de agua y alimentos vegetales. Todo encaja con el estilo metódico y vegano que hemos visto hasta ahora: cultivos, reparto organizado y una red perfecta de abastecimiento.

Eso sí, todavía no sabemos si cada uno vive en su antigua casa o si el colectivo ha creado una especie de comuna global. Lo que está claro es que la gente sigue activa: en los tráilers vemos repartidores de agua, jardineros y personas transportando cajas de comida. Nadie parece detenido; cada uno cumple un papel.

El misterioso hombre de Paraguay

Otro de los personajes que me ha llamado la atención es el hombre del descapotable con matrícula de Paraguay. En la placa puede leerse “EL FRITZ”, y el actor que lo interpreta es Carlos Manuel Vesga, cuyo personaje se llama Manousos. Ojo, porque aparece en siete episodios, lo que lo convierte en uno de los personajes principales junto a Carol y Zosia.

En el tráiler lo vemos con actitud inquietante, abriendo con una radial un almacén y lamiendo la tapa cortante de una lata. Es una escena tan absurda como perturbadora. No sabemos si es un gesto simbólico o puro delirio, pero está claro que este tipo no está bien. Y si su papel va para largo, puede que sea clave en la evolución del conflicto entre humanos y colectivo.

El casino, Koumba y los “Old Schoolers”

Otra serie de escenas ocurre en lo que parece un casino. Allí reaparece Koumba, rodeado de modelos, pese a que en IMDb solo figuraba en un episodio. Quizás su historia se prolonga más de lo previsto.

En el mismo casino hay un hombre con un parche en el ojo que se levanta furioso de una mesa. Según el podcast oficial, los que no forman parte del colectivo reciben un nombre: los Old Schoolers, o “vieja escuela”. Es decir, los humanos que aún conservan su individualidad. ¿Este hombre podría ser uno de ellos?

He intentado identificarlo en IMDb, pero no está claro si es el actor Michael Ray. Os dejaré el enlace del reparto completo por si alguno quiere jugar a detective.

Carol, el golf y la violencia doméstica

Otra imagen que se repite es la de Carol jugando al golf, primero en un campo y luego por la calle, golpeando pelotas contra ventanas. También la vemos recibiendo cajas de comida que tira con desprecio a la basura. Está harta, frustrada o simplemente fuera de control.

Y, atención, porque en uno de los tráilers hay una explosión. No parece fuego, sino algo más parecido a fuegos artificiales o pirotecnia. No se distingue bien si ocurre en su casa, pero sí la vemos alejarse sin mirar atrás. Todo apunta a que la provocó ella misma.

En otro fragmento aparece visitando a una paciente en un hospital. Por el peinado creo que es Zosia, la mujer pirata. Puede que el incidente de la granada —sí, granadas, plural— tenga algo que ver con esto. Carol lleva la misma camiseta manchada de sangre tanto en la visita como en la escena con el repartidor de DHL que le ofrece armas: “¿Una granada? ¿Un tanque? Lo que quieras”. Todo parece estar conectado.

Easter eggs y llamadas misteriosas

Entre las curiosidades más divertidas está un número de teléfono real que aparece al final de uno de los tráilers: 202-808-3981. Si llamáis, suena un mensaje en inglés:

“Hi, Carol. We’re so glad you called. We can’t wait for you to join us. Dial 0 and we’ll get back to you via text message.”

Un detalle delicioso para los fans, muy propio del marketing en torno a esta serie.

Más vuelos, más riesgos

Por si fuera poco, Carol vuelve a subirse a un avión. Yo pensaba que la escena pertenecía a su viaje a Bilbao, pero no: es otra secuencia diferente, con otra voz de piloto. Y aquí no puedo evitar gritarle a la pantalla: ¡Carol, deja los aviones! Si algo hemos aprendido de Pluribus, es que nada bueno pasa cuando vuelas.

Una reflexión del creador

Vince Gilligan ha dicho en una entrevista que su intención no era que temamos al colectivo como tememos a los zombis. En una película de zombis, nadie quiere ser mordido; aquí, en cambio, busca que dudemos. Que pensemos: “quizá unirme no sería tan mala idea”.

Y tiene razón. A mí también me pasa. No sé si me uniría, pero hay algo en esa serenidad del colectivo que resulta inquietantemente atractivo.

En resumen

Este episodio ha sido más corto, pero no podía guardarme todo esto hasta el viernes. Tenía que compartirlo. Si os interesa, mañana puedo preparar un especial sobre las influencias cinematográficas de Pluribus: las películas y géneros que confluyen en su estilo.

Gracias por estar al otro lado, por escuchar y comentar, y por acompañarme en este experimento colectivo que, por suerte, todavía conserva libre albedrío.

Nos escuchamos muy pronto, y esperemos que, con episodio nuevo de Pluribus en el horizonte.