What’s in the box? What’s in the box? Era inevitable hacer un episodio con este título. Porque la cara de Carol al final del capítulo anterior (esa mezcla de asco, sorpresa y horror) pedía a gritos una pregunta: ¿qué demonios hay debajo de esa lona?
Así que hoy hago exactamente eso: repasar las teorías más plausibles sobre qué ha visto Carol.
Empiezo por lo obvio: cadáveres.
Podría tratarse de cuerpos humanos almacenados en frío para ser procesados. Encajaría con la lógica del colectivo: aprovecharlo todo, optimizar recursos, no desperdiciar nada. Si alguien muere, su cuerpo se reutiliza. Quizás extraen proteínas o materia orgánica para fabricar el polvo blanco que Carol encontró en los sacos, ese que luego disuelven para producir el líquido.
El paralelismo con Soylent Green (en España Cuando el destino nos alcance) es clarísimo: una sociedad distópica que fabrica alimento a partir de humanos. De hecho, busqué el código de barras del saco, y corresponde a un batido vegano llamado Soylent Vegan Meal. No creo que sea casualidad, o es que Vicente nos trolea.
Pero hay algo que no termina de encajar. Si fueran cadáveres, Carol habría reaccionado de inmediato. En la escena se nota que tarda varios segundos en procesar lo que está viendo. Mira, parpadea, arquea las cejas… y después se asusta. Eso sugiere que lo que ve no es reconocible al instante.
Ahí entra mi segunda hipótesis: los cerebros.
Podría tratarse de una cámara llena de cerebros almacenados. La reacción de Carol tendría sentido: primero no los identifica, luego se da cuenta, y por fin da ese respingo de puro pavor. Además, los cerebros congelados no tienen un color tan claro; podrían parecer otra cosa hasta que se observa bien.
Y sí, sé que suena macabro, pero encaja con la temática zombi que recorre toda la serie. El colectivo actúa como una horda perfecta, en sincronía, sin individualidad. Ya lo hemos visto: se mueven juntos, piensan juntos, reaccionan juntos. Como zombis racionales.
A eso se suma que Vicente, el creador de la serie, es fan declarado del género. Hay escenas enteras que parecen homenajes: la paciente cero que avanza por el pasillo, la tensión de los silencios, el cuerpo tambaleante de Zosia… todo tiene ecos de las películas de muertos vivientes.
Por eso la idea de los “Frigo Brain” me parece coherente. Quizás los usan como fuente de energía, como alimento simbólico o literal, o incluso como base del compuesto que los mantiene unidos.
Otra posibilidad: plasma o tejido humano.
Podría tratarse de contenedores llenos de sangre o fluido corporal. El plasma, con su tono ámbar, coincide con el color del líquido que Carol vio en la fábrica. Aunque, si fuese solo plasma, ¿por qué convertirlo luego en un polvo blanco?
Y aún hay más teorías: huesos triturados, piel tratada, restos de tejido. Algunos fans en foros han bromeado diciendo que “HDP”, el título del siguiente episodio, podría significar Highly Digestible Protein —proteína altamente digestiva—. No me sorprendería.
El problema es que todo esto es demasiado obvio.
Si realmente fuera eso (humanos convertidos en alimento), ¿por qué cerrar el episodio con un cliffhanger? Vicente no suele ser tan literal. Si quisiera mostrarnos que son cuerpos, lo habría enseñado directamente.
Así que puede que haya un giro. Tal vez no sean humanos. Tal vez sean algo más simbólico, algo que los representa. O, quién sabe, una revelación que cambie por completo lo que entendemos del colectivo.
Por otro lado… ¿Es lo único que consumen? Quizás es una especie de suplemento, un agente estabilizador que deben ingerir constantemente para seguir conectados. Si alguien deja de tomarlo, tal vez se desconecta del colectivo… o muere.
Eso abre otra línea de investigación: ¿y si Carol lograra aislar a uno de ellos y cortar el suministro? ¿Seguirían sabiendo dónde está? ¿El colectivo puede localizar a todos sus miembros aunque estén inconscientes o a oscuras? Si los separas físicamente y no tienen referencias, ¿mantienen la conexión?
Si no, ahí hay una vulnerabilidad interesante.
Sea lo que sea, todo apunta a que el colectivo está ocultando algo muy físico y muy orgánico. Algo que justifica la repulsión de Carol y que, probablemente, tiene que ver con el mantenimiento de su unión.
Veremos si el siguiente episodio confirma esta teoría o la desmonta. El título, HDP, ya promete. ¿Será Humanitarian Displacement Peacebuilding… o, simplemente, “hijo de puta”?
Lo sabremos pronto.
Mientras tanto, me encantaría leer vuestras hipótesis en los comentarios de Spotify o en el grupo de Telegram, en pluribus.tv/telegram.
Nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
