15. Pluribus: Episodio 1×4. Please, Carol (Por favor, Carol)

Lo primero: ¡hemos acertado! ¡Manousos sale al principio! Primer segundo de episodio y ahí lo tenemos, abriendo el capítulo. Así que felicidades al grupo de Pluribusers, porque una vez más hemos pensado como colectivo.

El episodio me ha encantado. Hemos avanzado poco, pero hemos avanzado. Hay emoción, hay nervios, hay tensión, y ese tono de investigación que empieza a dominar la trama me fascina.

Manousos, el ermitaño

El capítulo arranca con Manousos, completamente aislado. Vive encerrado en su almacén, con miedo a todo y a todos.

Se le ve apuntando números (7.126, 7.129) y al principio no entendemos qué son. Luego descubrimos son frecuencias de radio, y que está intentando contactar con alguien. De momento, poco éxito.

Finalmente, vemos la escena de psicópata lamelatas del tráiler. Se acerca a la basura y lame la tapa de la lata porque no tiene nada de comida. Está hambriento, desesperado. Vive rodeado de almacenes que alquila por meses, pero está completamente solo.

Vemos cómo un coche le deja comida en la puerta, como vimos en su día con Carol. Pero él, desconfiado, usa una barra para empujar la bandeja desde lejos… y la tira. Ni siquiera acepta la ayuda. ¿Hacía falta ir a tirarla? Se podría haber quedado dentro. En todo caso, vemos ya varias similitudes con Carol

Decide entonces empezar a abrir las unidades de almacenamiento de sus clientes, no sin antes hacer un cartelito avisando que la gerencia se ha visto obligada a hacerlo, pero se de devolverá todo.

Me ha encantado ese detalle. Incluso en esta situación tan surrealista, quiere dejar aviso a sus clientes. Creo que es la forma que tiene Vicente de decir (sin decirlo) que Manousosmanousos no es malo.

Una vez más, una intro de capítulo usando escenas sin diálogo (como con Zosia en el episodio 2) para contarnos todo. Mola.

Tres formas de reaccionar

Analizar cómo Manousos se toma este cambio radical en la humanidad, vemos el contraste de varias personas ante una misma situación:

  • Manousos vive encerrado, amargado, en modo supervivencia.
  • Koumba, en cambio, vive en el placer, comiendo, riendo y montando orgías.
  • Carol, a medio camino: analiza, investiga, pero todavía siente miedo.

Misma situación, tres respuestas humanas distintas. Es un tema que quiero desarrollar en otro episodio: ¿quién seríamos nosotros? ¿El paranoico, el hedonista o la investigadora? Dejad comentario en Spotify o en el grupo de Telegram.

La llamada de Carol

Mientras come sus escasas reservas, suena la radio: “Carol”. ¡Y acertamos otra vez! Vemos la llamada desde el punto de vista de Manousos. Primero la ignora, luego le cuelga, luego la insulta, y finalmente, Carol se caga en sus muertos.

Eso le deja bastante sorprendido, y apunta en una libreta (este hombre vemos que es muy metódico) lo siguiente: «CAROL ¿ES TURCA?»

Carol y la pizarra

Saltamos a Carol. Han pasado siete días desde el momento cero.
Vemos la escena del tráiler en la que sale del hospital con la camiseta ensangrentada y como su coche está KO, roba uno de la policía, al estilo Blues Brothers.

De camino a casa, el colectivo le contacta para ofrecerle más cosas. Un poco cansinos. Cuando llega, se encuentra a su vecindario reparando la casa que había quedado hecha una mierda con lo de la granada.

Y atención, atención, entre los «voluntarios» que están arreglando todo, hay un cameo genial: ¡el alcalde de Albuquerque real, Tim Keller! Un puntazo por parte de Vicente.

Dentro de casa, Carol tiene una pizarra donde apunta ideas para sus novelas. Detrás hay otra, en blanco, en la que escribe “What I know about them”, y anota estos puntos:

  1. Eager to please.
  2. Can’t kill.
  3. Don’t play favorites.
  4. Want to change me
  5. Weirdly honest?

Como vemos, la última la apunta con interrogante, con lo que decide interrogar más en profundidad a uno de ellos.

El experimento con Larry

Carol invita a un voluntario, Larry, para interrogarlo. Primero le pregunta si le gustan sus libros. Larry responde con entusiasmo, pero ella sospecha. Le pide detalles, y él recita párrafos de memoria, palabra por palabra.

Ahí confirmamos una vez más que los conectados tienen memoria perfecta, aparte de compartirla entre todos.

Carol lo pone a prueba, preguntando qué opinaba Hellen de sus libros. Al principio no quiere contestar, pero al final le dice que los considera «harmless, cotton candy», y cuando le pregunta sobre su novela más seria, Bitter Chrysalis. Aquí le cuesta más que le conteste, pero al final le confiesa que lo considera «meh», y que ni siquiera terminó de leerlo. Ouch.

Después de esta confesión, Carol confirma que, efectivamente, no pueden mentir.

El encuentro con Zosia

Después, Carol visita a Zosia en el hospital. Zosia está débil, pero sonriente. Y nosotros (igual que Carol) la individualizamos. Sabemos que es parte del colectivo, pero aun así le tenemos cariño. Es un cuerpo entre millones, y sin embargo, nos parece alguien único.

Carol le pregunta si han aprendido más sobre la conexión. Zosia dice que sí, pero cuando Carol le pregunta si puede deshacerse, guarda silencio.

Ahí Carol deduce la clave: si no pueden mentir y no responde, es que sí se puede revertir. Hell yeah.

Para más INRIA, Zosia añade: “Soon you’ll understand.” Pronto lo entenderás. Es decir, están preparando su incorporación.

Freedom Falls

Carol le recuerda un campamento al que su madre la envió cuando era adolescente: Freedom Falls. Era un “campamento de conversión” para que dejara de ser lesbiana. Todos eran amables, sonrientes… pero intentaban cambiarla. Y ahora siente que el colectivo está haciendo exactamente lo mismo.

Y Zosia no se corta y le dice que ella también les quiere cambiar. Y en parte, tiene razón. Carol no soporta lo que no entiende, y ellos la ven como alguien que todavía no ha despertado. Además, ellos saben lo que es «estar fuera del colectivo», y pueden comparar. Touché!

Tiopentato de sodio

Carol, obsesionada, busca una forma de obtener respuestas. Entra en la sala de medicamentos del hospital y encuentra un libro donde lee sobre el tiopentato de sódio, un anestésico potente. Coge dos frascos y los esconde.

Un médico la sorprende. Ella improvisa y pide heroína como excusa para obtener jeringuillas. Raro que no noten que faltan los frascos, esta gente.

En casa, Carol tira la heroína por el váter y prepara su experimento.
Coloca una cámara, se inyecta una dosis de 1,5 ml de tiopentato y se graba.

Horas después, se despierta sin recordar nada. Revisa la grabación y ve varias escenas: Hablando sin sentido, llorando por la muerte de de Helen, leyendo su libro con acento británico, incuso en un momento suelta, refiriéndose a Zosia: “Why does she have to be so damn fuckable?” En eufemismo: ¿por qué tiene que atraerme tanto? Ahí se confirma lo que sospechábamos: Carol siente deseo por Zosia.

Avergonzada, tira la tarjeta de memoria al váter. Pero ya ha comprobado que el tiopental actúa como un suero de la verdad casero.

El intento con Zosia

Vuelve al hospital con una jeringuilla y unas esposas. Finge naturalidad, e invita a Zosia a dar un paseo.

Peeeero mientras bajan en el ascensor, le inyecta discretamente el fármaco en el suero.

Salen al exterior. Zosia empieza a hablar raro, confusa. Se nota que la conexión con el colectivo se está debilitando. Carol aprovecha para insistir: ¿Se puede revertir? ¿Cómo se hace?

Zosia empieza a llorar. Balbucea. Carol la presiona, pero no logra respuesta. De pronto, el hospital entero sale al exterior. Todos los conectados se acercan, serios, sin sonreír. Forman un círculo alrededor.

Carol se esposa a ella, grita que tiene “agency”, que puede elegir, y ellos obedecen. Incluso en ese momento, la respetan. Curioso ver donde están los límites de esa «complacencia». Aunque eso sí, todos gritan al unisono el título de este episodio «Please, Carol».

Y cuando parece que le va a sacar alguna verdad, Zosia entra en paro cardíaco, les da permiso para intervenir y salvarla. Todos lloran en silencio. Le cortan las esposas, empiezan a reanimarla y el episodio termina.

Reflexión final

El capítulo ha sido tenso, íntimo y potente. No es lento, es corto. Solo 45 minutos por semana para todo lo que propone esta serie.

Carol ha pasado de negarse a actuar a investigar activamente. Está en modo detective, aunque todavía improvisa más de lo que piensa. Va directa al grano, pero sin mucha estrategia. Y eso la está poniendo en peligro.

Eso día, ahora sabemos hemos confirmado tres cosas clave:

  1. El proceso es reversible.
  2. El colectivo no puede mentir.
  3. Las drogas pueden alterar la conexión.

Veremos qué ocurre…

El próximo episodio se titula Got Milk (aquí traducido como «La leche», ehem). Según la sinopsis, Carol intensificará su investigación mientras surgen nuevos peligros en la noche. Parece que el tono detectivesco continuará.

Yo, por mi parte, miraré de nuevo el episodio con la family, porque cada visionado revela detalles nuevos. ¡Os recomiendo hacer lo mismo!

Nos escuchamos en el próximo episodio, nos leemos en el grupo de Telegram. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!